Polinotas


Poniéndosela fácil by torrijos
febrero 1, 2011, 1:13 am
Filed under: Ciencia Política y Gobierno, Relaciones Internacionales

Bogotá, martes, 1 de febrero del 2,011 / Columna 294 / 461 palabras.

 

PLANETARIO

 

Poniéndosela fácil

 

VICENTE TORRIJOS R.

 

Ha dicho el presidente Santos en Francia que “si las Farc abandonan su comportamiento terrorista y hay pruebas evidentes de su voluntad de llegar a un acuerdo”, podría emprender negociaciones de paz con esa organización armada.

 

Si a eso se le suma el acuerdo de Canaima entre los ministros de Defensa, Rodrigo Rivera, y del Interior, de Venezuela, Tarek El Aissami, mediante el cual los dos países perfeccionan la lucha contra el narcotráfico en el área transfronteriza, podría pensarse que tanto a nivel interno como externo se están dando los pasos para que Colombia vuelva en breve a vivir la delirante experiencia de tener sentados a los guerrilleros en una mesa de diálogo.

 

Por una parte, la historia muestra que presidentes, como Santos, que encarnan el Establecimiento y han combatido al terrorismo con tesón, son también los más ansiosos por establecer acuerdos y pasar a la historia como los grandes reconciliadores de su nación.

 

Por otra parte, a las organizaciones ilegales les resulta muy rentable establecer diálogos y firmar acuerdos (engañosos) con un gobierno que controla a los militares, goza de elevados niveles de respaldo popular y ha logrado un consenso abrumador bajo la figura de la unidad nacional.

 

Y, como si fuera poco, a los gobiernos del área que apoyan a las agrupaciones armadas también les resulta atractivo propiciar un clima de conversación y entendimiento porque así logran descargarse, de la noche a la mañana, de los señalamientos como Estados promotores del terrorismo y permisivos con el narcotráfico, sin renunciar por ello a la expansión de su revolución.

 

En resumen, se está creando un escenario aparentemente ideal (léase ficticio), en el que Venezuela entrega cabecillas (sólo aquellos que burlan su autoridad) y aparece como adalid en la lucha contra las drogas (vendiendo la idea de que está dispuesta “a derribar avionetas”), mientras las Farc liberan a unos cuantos secuestrados y ensalzan al presidente Santos imbuyéndolo de su destino manifiesto como “gran pacificador de la patria”.

 

Porque, en el fondo, es el propio Presidente quien les está poniendo el asunto excesivamente fácil a las Farc. Por una parte, no le exige a Venezuela que las declare terroristas, las combata directamente en la frontera, facilite las operaciones combinadas, y aprese y extradite al Secretariado que, por lo visto, goza de refugio en el vecindario.

 

Y por otra, en vez de imponerles a las Farc que cesen por completo las hostilidades y depongan las armas definitivamente, lo único que les solicita candorosamente es que abandonen el terrorismo, como si lo de Anorí, para poner solo un ejemplo reciente, no fuese una muestra contundente de que el aparato armado ilegal no puede refrenarse y que, cualquier acuerdo humanitario, por hermoso que parezca, sólo será una repetición de la conducta tramposa asumida en el Caguán. +++


Dejar un comentario so far
Deja un comentario



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: