Polinotas


Lenin, Mao y Raúl by torrijos

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Lenin, Mao y Raúl

VICENTE TORRIJOS R.

Cuando usted llega a la Plaza Roja de Moscú, en las murallas del Kremlin encuentra el mausoleo del líder de la revolución rusa, Vladimir Ilich Lenin, muerto en 1924. Cuando usted llega a la Plaza Tian an men, en Pekín, encuentra el mausoleo del líder de la revolución china, Mao Tse Tung, muerto en 1976. En cambio, usted no puede encontrar en ninguna parte del mundo el mausoleo de Raúl Reyes. El mausoleo de Lenin no es tan imponente como el de Mao, pero tiene ese aire de opulencia, propio de los imperios. En semejante tarea se enfrascaron los mejores arquitectos del régimen : Shchusev, Frantsuz, Yakovlev y Tomsky ; y de embalsamarlo se ocuparon los más distinguidos patólogos del mismo régimen, encabezados por Alexei Abrikosovun. En cambio, de Raúl Reyes e Iván Ríos no se ha ocupado nadie, nadie sabe dónde lo tienen, quién se lo llevó finalmente, y en qué condiciones reposa. Las Farc están muy angustiadas por eso. Saben perfectamente que rendir culto a los héroes de la revolución es parte esencial de la guerra prolongada, sobre todo cuando ellos empiezan a caer uno tras otro y quienes los reemplazan están a años luz del carisma y la frialdad dolosa de los desaparecidos en la lucha. En cierta forma, el presidente Chávez ya se ha ocupado del culto a la personalidad que se le debe tributar a Tirofijo, accediendo, gentil y provocadoramente, a la construcción de una estatua en su honor que, por cierto, no se parece en nada al faraónico recinto leninista (inspirado en la pirámide de Zóser y la tumba de Ciro el Grande), pero en algo ayuda a la causa continental bolivariana. Así que Piedad Córdoba y su núcleo de activistas van a tener que hacer ahora un esfuerzo forense, legal y sentimental enorme para lograr el objetivo final de santificar al camarada. Tarea ardua y difícil, hay que reconocerlo, sobre todo porque nunca se sabe cuál es la suerte ideológica que, a lo largo del tiempo, pueden correr los cadáveres idolatrados . Valga recordar que, inicialmente, Lenin y Stalin yacían juntos, pero, luego, con el furibundo proceso de desestalinización, sólo Lenin conservó el honor de permanecer en la Plaza Roja y a Yosif lo mandaron a dormir a las afueras de las murallas, en un lugar del cual nadie, absolutamente nadie quiere acordarse. +++


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