Polinotas


Fighters & Lovers by torrijos

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Fighters & Lovers

VICENTE TORRIJOS R.

Por unanimidad, los siete jueces de la Corte Suprema de Dinamarca han ratificado que los miembros de la mimetizada organización “Amantes y Combatientes” son culpables de haber violado la ley antiterrorista por andar enviándoles dólares a las Farc y a los palestinos del Frente de Liberación. Se rompe así la vergonzosa interpretación que hace dos años había llevado a la justicia de un país (al que muchos consideran, tal vez exageradamente, como democracia ejemplar) a absolver a los camaradas bajo el criterio de que ni las Farc, ni el Fplp, eran grupos terroristas. En tal sentido, y tras esforzadas pesquisas, esa Corte Suprema ha constatado que el agua moja y que la gente del mono Jojoy emprende “ataques graves contra la población civil con el propósito de aterrorizarla gravemente o desestabilizar las estructuras políticas, constitucionales, económicas y sociales fundamentales” de Colombia. Maestros de la inteligencia estratégica, tales jueces han tardado un poquito en entender por qué las Farc aparecen en las listas terroristas de los EE UU y la propia Unión Europea, concluyendo que esa guerrilla “ha matado a civiles, los ha sometido a actos de violencia grave, ha realizado secuestros de políticos y ha causado víctimas civiles usando granadas de baja precisión”. Descartando por completo la consabida tesis del ‘acto de guerra’, la Corte ha desestimado que, en su arrebato ideológico, los culpables consideren a las Farc como hermanos luchadores por la libertad que al enfrentarse a un régimen despótico les llevan a los colombianos una luz de esperanza y libertad. Pero, al mismo tiempo, en un ejemplo de timidez sólo comparable a la que exhibe nuestra Corte Suprema frente a la Farco-política, los jueces daneses han condenado a los cómplices del terrorismo a sólo treinta días de prisión. Con toda razón los Fighters and Lovers se burlan de la sentencia y la consideran simplemente simbólica, “irracional, estúpida y peligrosa”, anunciando, arrogantemente, que apelarán al Tribunal Europeo de Derechos Humanos y que seguirán apoyando las acciones subversivas con todos los medios a su alcance. En otras palabras, con semejantes condenas, lo único que logra la justicia danesa es alentar y estimular el terrorismo porque, lejos de amilanarse, los secuaces de las Farc verán reforzada su conducta, se ufanarán de respaldar al Ejército del Pueblo, y llevarán hasta el final su embriagante esnobismo revolucionario. +++


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