Polinotas


Coyas y cambas
Mayo 4, 2008, 10:38 am
Archivado en: Relaciones Internacionales

 

Por:  Andrés MOLANO-ROJAS
05 de mayo de 2008

 

Coyas y cambas

El del “socialismo del siglo XXI” es un camino sinuoso, paradójico, y nugatorio  —como la retórica vocinglera de sus líderes, el pastiche ideológico que lo sustenta, y su improvisada práctica económica y política.  Si no, que lo digan en Bolivia, luego del referendo autonomista votado ayer en Santa Cruz, y que no pudo atajar por ningún medio el presidente Morales, ni siquiera yendo a la región a distribuir —él mismo— dinero y alimentos entre las gentes de a pie, como tiene que ser en ese nuevo socialismo, que ni crea ni deja crear riqueza, pero no pierde ocasión de repartirla.

 

Evo cumple”.  Y es verdad:  embarcó a Bolivia en un agitado proceso constituyente con grave riesgo de implosión para la frágil institucionalidad del país; ha tomado medidas económicas con arreglo al oscuro axioma, por él acuñado, según el cual “no hay que vivir mejor, sino tan bien como se pueda”; y con su proyecto indigenista y colectivista, en lugar de incluir e integrar, ha logrado ensanchar como nunca la brecha racial, política y social entre cambas mestizos y coyas indígenas, por la que ya empieza a escurrirse el futuro de Bolivia.

 

A fin de cuentas, para crear el Estado, la sociedad y el hombre nuevos, el socialismo del siglo XXI —como su predecesor del XX— tiene que acabar primero con todo lo que haya, así sea poco.  Y para eso sí, al parecer, no le faltan la eficiencia y el talento de los que carece para otros y más positivos menesteres.  +++