Polinotas


El armamento de Mahmud

El armamento de Mahmud

 VICENTE TORRIJOS R.

 En la madrugada del pasado 4 de noviembre, a 180 kms. de la costa, y muy cerca de Chipre, un comando israelí interceptó a un buque mercante llamado ‘Francop’, procedente de Irán.

 Nada más emprender la inspección, los hombres del Tsahal encontraron, impecablemente camuflados, centenares de toneladas de armas y municiones con destino a Hezbolá, el “partido de dios”, esa peligrosa organización islamista y paramilitar libanesa que se nutre de los apoyos del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, íntimo aliado de Hugo Chávez.

 Había granadas, obuses de mortero, misiles antitanques, misiles tierra-aire y decenas de cohetes Katiucha con los que no solo Hezbolá, sino la otra organización terrorista afiliada, Hamás, atentan diariamente contra la población israelí al lado de Gaza, Judea y Samaria.

 Por supuesto, no es la primera vez que los servicios de seguridad israelí desbaratan las intenciones criminales de Ahmadineyad y sus cómplices en Medio Oriente, pero sí es una muestra contundente de los tentáculos de la amenaza, sobre todo ahora, cuando el general Amos Yadlin ha revelado que Hamas cuenta ya con un cohete iraní de 60 kms. de alcance, es decir, con capacidad de impactar a Tel Aviv.

 El problema está en que los tentáculos islamistas no llegan sólo a Tierra Santa.  Se extienden a todo el hemisferio occidental y ya contaminan el Cono Sur, el Caribe, e incluso se posan sobre Colombia, en donde la Fiscalía General ha empezado a poner al descubierto la red del terrorismo iraní.

 Así como a mediados de año se descubrió que las Farc tenían en su poder misiles tierra-aire pertenecientes al ejército chavista, lo que hay que preguntarse ahora es qué tan lejos podría estar llegando el apoyo logístico del eje Caracas-Teherán a la agrupación subversiva colombiana como parte que es de esa red global del terror “anti-imperialista”.

 Alimentada por la consideración del presidente Chávez, para quien la cooperación colombo-norteamericana en siete bases militares es una “auténtica declaratoria de guerra”, la red del terror islamista ya no es un problema de la Triple Frontera, ni de ciertos núcleos urbanos en Londres, París, Nueva York o Maicao, sino una verdadera amenaza integral en la que, por supuesto, las Farc encajan como anillo al dedo.

 Desenmascarar al régimen iraní es, en consecuencia, una tarea prioritaria para la democracia colombiana.  Y lo primero que todo islamista mahmud-chavista ha de saber es que Colombia siempre será estéril, tan estéril como el desierto de Negev, para su enfermizo y desorbitado proyecto terrorista internacional.   +++

 



Bateragune

Bateragune

 VICENTE TORRIJOS R.

 ‘Bateragune’ es una palabra del euskera, la lengua vasca, que significa ‘todos juntos’.

 Pero también es el nombre que, según la Eta, debía identificar de ahora en adelante a su brazo político para tratar de influir significativamente en las elecciones municipales del 2011.

 Unas elecciones clave, en términos nacionalistas, por cuanto la izquierda ‘abertzale’ (patrioterista) del País Vasco ha venido perdiendo la fuerza e influencia que tuvo durante los noventa cuando llegó, incluso, a promover una especie de asamblea constituyente de naturaleza local titulada ‘udalbiltza’, encargada de agitar la convivencia para generar una “base social de paz” aglutinante y arrolladora.

 A los que vivimos enamorados de Euskadi, de su belleza natural, su cocina, su espontánea hospitalidad, y, cómo no, su exuberancia ideológica, nos sorprendía, hasta hace poco, la versatilidad política de Eta y la pasividad estatal que permitía, con pasmoso inmovilismo, que el nacionalismo leninista se apoderara de la sociedad vasca sumiéndola cotidianamente en el terror, la desconfianza y el chantaje (soberanista, independentista y auto determinador).

 Bateragune, entonces, era la mejor idea concebida por la cúpula de la banda armada para recobrar la iniciativa política y tratar de liderar al nacionalismo (en su conjunto), sensiblemente afectado tras la derrota electoral reciente que llevó al poder al socialismo democrático.

 Pero ya sin miedo, plantando cara, y dispuestas a dar batalla contra la revuelta callejera, la extorsión a las empresas, la intimidación en la cátedra, la permeabilidad fronteriza, y el control de los medios estatales de comunicación regional, tanto las fuerzas políticas que abominan la violencia, como los ciudadanos de bien, han resuelto ponerle fin a los tentáculos sociales y políticos que le daban aliento a las acciones terroristas.

 Bajo el rótulo inspirador de la ‘Revolución de la Normalidad’, el nuevo presidente vasco, Francisco López, ha encabezado la recuperación de las libertades y la defensa del sistema democrático recobrando la estructura simbólica del poder (banderas, lemas, espacio público) y acompañando a la administración de justicia en la tarea de encarcelar a todo apologista del terror.

 Con el apoyo decidido del presidente Sarkozy, a quien tampoco le tiembla el pulso para ordenarle a la policía que capture hasta el último etarra en territorio francés, la depuración ha comenzado, las fachadas partidistas se desmoronan y el terrorismo está siendo desenmascarado sin contemplación alguna.   +++

 



Independencia para los miskitos
Noviembre 8, 2009, 7:52 pm
Archivado en: Ciencia Política y Gobierno, Relaciones Internacionales

Independencia para los miskitos

VICENTE TORRIJOS R.

Los miskitos son una etnia que, desde siempre, ha habitado la Moskitia, es decir, la costa Caribe de lo que hoy es Nicaragua. Se trata de un pueblo aguerrido, con alto nivel de conciencia política, pragmáticamente centrado en sus objetivos históricos e imbuido por un nacionalismo eficaz que no se va por las ramas de la globalización totalizadora. Dueño de una identidad claramente expuesta ante la comunidad internacional, este pueblo ha asumido a plenitud el desafío de materializar su derecho a la autodeterminación y desde los años ochenta se ha enfrentado al sandinismo imperante.

Enfrentamiento que, por supuesto, se agudiza ahora, cuando el mismo Daniel Ortega de entonces pretende adueñarse del poder para no volver a dejarlo, para no tener que repetir esa amarga experiencia de 1990 cuando Violeta Barrios lo derrotó en franca lid electoral. Recios y altivos, los miskitos han vuelto, pues, a demandar su independencia, sometidos como están a una inmisericorde explotación de su territorio sin ningún beneficio, sin ningún control compartido, sin autonomía integradora.

De hecho, la última Convención que tuvieron, les llevó a la conclusión de que era necesario “ … defender sus derechos históricos y su integridad territorial ante cualquier agresión” y, en consecuencia, resolvieron prepararse para garantizar el respeto por sus “derechos democráticos y libertarios”. En otras palabras, y para no reanudar las amargas experiencias violentas del pasado reciente, la etnia, con su jefe de gobierno, “el Wihta Tara”, acaba de plantearle un diálogo reposado al comandante Ortega (el mismo que condecoró en su momento a ‘Tirofijo’, que amenaza cotidianamente a la nueva Honduras libre, y que secunda a Hugo Chávez en cada aventura que se le ocurre emprender).

En todo caso, diálogo sosegado y sostenible para que el sandinismo, primero, y la sociedad nicaragüense después, acepten de una vez por todas “y de manera pacífica, la restauración del Estado independiente de la Moskitia”, de esa misma Moskitia que un día hizo parte de la estructura territorial colombiana y que se le endosó a Managua a cambio del reconocimiento pleno de nuestra soberanía sobre el archipiélago de San Andrés y la aceptación del meridiano 82 como línea limítrofe entre los dos Estados.

 Menudo problema, entonces, el que se le viene encima al chavismo nicaragüense porque así como Daniel Ortega, obnubilado por el afecto y la dulzura de los rusos, les ha complacido con el reconocimiento de Osetia del Sur, ahora tendría que actuar en consecuencia y aceptar pacíficamente la independencia de la Moskitia antes de que sea demasiado tarde para todos. +++



Nuevas travesuras de Daniel

Nuevas travesuras de Daniel

VICENTE TORRIJOS R.

Como hay intentos de reelección limpios y libres, y otros que no lo son, ahora don Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, nos está poniendo en una situación muy similar a la que terminó con la salida del poder de su desdichado correligionario de Honduras.

De acuerdo con la meta de permanecer en el poder a toda costa que se han trazado los acólitos de Chávez en el hemisferio, Daniel trató de reformar en el Congreso el artículo 147 que desde hace quince años prohíbe la reelección en esos lares, pero no pudo.

Le fallaron los cálculos y a última hora no logró los 56 votos necesarios. Entonces, trató de modificar la Ley del Poder Judicial para imponer un quórum a su medida en la Corte Suprema de Justicia a fin de acabar con el 147, pero tampoco pudo. Visiblemente exasperado por tanto contratiempo, Daniel recordó sus tiempos de guerrillero ansioso por apoderarse de San Andrés y Providencia, y les tendió una emboscada a los magistrados liberales de la Sala Constitucional de la Corte.

Ingenuos magistrados que al no haber sido oportunamente convocados a sesionar, ni siquiera se enteraron de que fueron reemplazados por los sandinistas de turno que, ni cortos ni perezosos, tumbaron el artículo y se lo entregaron al jefe como trofeo de guerra. Seguro de superar por 8 a 7 a sus opositores en la plenaria de la Corte, Daniel ya ni siquiera se molesta en preguntarse si debe someter a su consideración esta maniobra y da por hecho que será reelegido por las huestes rojinegras que harán todo (repito : todo) lo que esté a su alcance para que el sumo comandante permanezca en el poder para gloria y honra de la revolución bolivariana.

Acongojados, en todo caso, por haber perdido irremediablemente a Honduras, Ortega y sus secuaces ven la reelección como un requisito indispensable para lanzar desde las tierras de Sandino una escalada sobre Tegucigalpa y acaban de decir que “el movimiento de resistencia se está armando”, coincidiendo a la perfección con los llamados de Zelaya a la insurrección y la violencia.

Así que mientras la democracia y la libertad se preparan para librar esta nueva y apasionante batalla contra el autoritarismo represivo y expansionista en Centroamérica (que se nutre con el mutismo de Lula, Insulza o Bachelet), los nueve gobiernos del Alba se abrazan, se solazan y … “felicitan al pueblo nicaragüense por la consolidación permanente de su sistema político democrático y participativo”. +++



Ecuador, color de rosa

Ecuador, color de rosa

 VICENTE TORRIJOS R.

 A estas alturas, mucha gente se muestra alarmada y sorprendida porque, de un momento a otro, se ha desbaratado el castillo de naipes que los cancilleres Bermúdez y Falconí habían venido construyendo durante las últimas semanas.

 Ingenuamente, se llegó a pensar que el comunicado conjunto de Nueva York despejaba el camino, que la reunión de Ipiales había sentado las bases del entendimiento y que todo empezaría a normalizarse con el nombramiento de encargados de negocios o la reapertura de embajadas.

 En realidad, el problema es mucho más profundo y mientras no se maneje con firme y escueto realismo, Colombia seguirá siendo víctima de las argucias, artimañas y engatusamientos, no sólo de Ecuador, sino de la Alianza Bolivariana en su conjunto.

 Como se recordará, al fragor de la crisis de las bases militares y la farsa de Bariloche, el Polo Radical y el Liberalismo Radical (que en realidad son la misma cosa) desarrollaron una curiosa diplomacia paralela y se fueron a Caracas y Quito para recomendarles a sus asociados de Miraflores y Carondelet algunas pautas diplomáticas que ellos acogieron al pie de la letra.

 En virtud de ese libreto, el coronel Chávez desempeñaría el papel de rígido e inflexible gobernante que se arma hasta los dientes, exhibe la fuerza cotidianamente, bloquea el comercio y ve la cooperación colombo-norteamericana como una auténtica “declaratoria de guerra”.

 Por su parte, el profesor Correa asumiría el papel de solícito negociador, amigable componedor, reflexivo conciliador y esforzado diplomático dispuesto a superar todos los obstáculos en aras de restablecer las relaciones entre los pueblos hermanos.

 De tal modo, ambos gobiernos, aliados a toda prueba pero actuando en paralelo, perseguirían, en todo caso, idéntico objetivo : torpedear, vulnerar y asfixiar al gobierno Uribe para debilitarlo al máximo en el entorno latinoamericano y del Caribe con el fin de ir robusteciendo, a la misma velocidad, a aquellas fuerzas políticas, y político-militares, que mediante un “Plan Político” de intervencionismo integral, pudiesen reemplazarlo en el 2010, o iniciaran en esa contienda electoral del año entrante el proceso transicional hacia un gobierno afín al Socialismo del Siglo XXI.

 Construyendo “bases de paz” a lo largo y ancho del continente que operen como plataformas anti-colombianas, acusando al país ante la Corte Interamericana y la Corte Internacional, expidiendo órdenes de captura y solicitudes de extradición contra ex ministros y generales, y formando un clima de opinión decentemente demoledor, Ecuador cumple, entonces, su papel en el libreto, se vale del paradójico complejo de culpa que generó en Colombia la Operación Fénix, y con guante de seda decimonónico socava día a día la integridad de nuestra Política de Seguridad y Defensa.   +++



360 grados

360 grados

 VICENTE TORRIJOS R.

 Últimamente, el presidente boliviano, Evo Morales, está sumamente alarmado.  Se puso a analizar el panorama político latinoamericano y llegó a conclusiones que lo atormentan y deprimen no sólo a él, sino a todos sus colegas de la Alianza.

 Tras varios años en el poder, que seguramente se duplicarán en diciembre porque los votos que obtendrá en la mitad del país bajo su control le mantendrán en el poder a pesar de la fractura geo-política en que vive el Estado, Evo ha podido constatar que va a quedarse íngrimo y más desvalido que nunca en el vecindario.

 “¿Qué pasaría”, comentaba, visiblemente sofocado, “si los pinochetistas ganan las elecciones de fin de año en Chile ?”

 Y agregaba : “¿Qué pasaría si la derecha fascista y racista vuelve al poder en Argentina ?”

 Maestro en entremeterse en asuntos ajenos, el exultante presidente de (media) Bolivia no acierta a comprender que América Latina está dándole una vuelta completa a la tuerca democrática y que, día tras día, irá asfixiando cada vez más a la revolución bolivariana.

 Aunque se vio obligado a pedir disculpas por esos insultantes términos utilizados al referirse a las fuerzas políticas argentinas y chilenas que van a llegar al poder, lo cierto es que Evo hizo visibles los grandes temores que, tras la liberación de Honduras,  asaltan por igual a Hugo, Daniel y Rafael.

 “Somos vecinos de estos países”, acotaba, “y eso me preocupa bastante porque significa que el imperio nos está rodeando”.

 Será el imperio de la democracia, en cualquier caso, porque en su recortada reflexión política, Morales olvidaba que el mismo fenómeno de Chile y Argentina se va a dar en Brasil, Perú y Colombia, con lo cual, sus temores, en vez de disiparse, irán multiplicándose hasta que la paranoia lo devore.

 En otras palabras, el proyecto alternativo que con tanto esfuerzo estaba construyendo la Alianza Bolivariana y el Partido de los Trabajadores, está quedándose sin aire, atrapado por el populismo, el despilfarro, la carestía, el armamentismo y las egolatrías (ideológicas y étnicas).

 “Debemos estar preparados”, berreaba, finalmente, Morales, al descubrir que muy pronto, y de manera irremediable, se va a quedar sin el escudo matriarcal de Cristina y de Michelle, rodeado, nada menos, que por Piñera, Macri, Serra y Castañeda, a quienes no les temblará el pulso para ponerle freno y dique al aventurerismo revolucionario del ‘socialismo unificado’.   +++



Lula vrs. Micheletti

Lula vrs. Micheletti

VICENTE TORRIJOS R.

El asunto es vergonzosamente simple. Tras haber fracasado dos veces en su intentona de reinstalar a Zelaya en el poder a cualquier precio, Chávez le habría pedido a sus secuaces del Frente Farabundo Martí, en El Salvador, que lo ayudaran a llegar a Tegucigalpa, donde la embajada de Lula estaría esperándolo con los brazos abiertos.

Una vez adentro, el veleidoso canciller Amorim facilitaría toda la tarea puesto que, ansioso como está por demostrar que ‘su’ Brasil es todopoderoso en el concierto hemisférico, Lula se iría a duelo contra el presidente Micheletti hasta deponerlo y restituir en el poder al camarada Mel.

Aceptado como ‘huésped oficial’ en la embajada brasilera, Zelaya comenzó a desarrollar punto por punto el libreto consistente en estimular la insurrección, llamar al levantamiento armado, montar un gobierno paralelo reconocido por tres o cuatro embajadas de poco pelambre, y arrastrar a la población, gracias al Telesur de Chávez, a lanzarse sobre el palacio presidencial y derrocar a Micheletti.

Pero sus proclamas incendiarias, que violaban flagrantemente las convenciones internacionales relativas al ‘hospedaje’, o al asilo, jamás surtieron el efecto esperado. Tras haber querido convertir en pocos días a Brasil en garante del equilibrio de poder en las Américas, mediador natural, y árbitro de controversias, ahora Lula da Silva se convertía en interventor descarado, imponedor del orden interno hondureño y, lo que es peor aún, en sitiador de un país soberano al que no le quedó más remedio que declarar, precisamente, el estado de sitio, o sea, el estado de excepción, para enfrentar la agresiva intervención en sus asuntos internos.

O sea que, dando una lección de refinada y contundente diplomacia, el gobierno transicional de Honduras muy pronto tomó la iniciativa para desenmascarar a da Silva. Le conminó a definir el status de Zelaya, rompió relaciones con Brasilia, le recordó a Itamaraty que en sólo diez días perdería toda inmunidad, y obligó al recién desempacado Lineu Pupo de Paula a llamarle la atención al desaforado subversivo del Zelaya que seguía vociferando desde la embajada para que su pueblo se armara (‘pacíficamente’) contra Micheletti.

Ante la proclama de Zelaya, “Patria, Muerte o Restitución’, Micheletti impuso claramente su criterio : “Patria, Exilio o Cárcel”, obligando, incluso, al canciller Amorim, a decir desde Brasilia que no tenía nada que hacer ante el impecable manejo del gobierno hondureño pues “enviar tropas a defender la Embajada sólo era viable en el marco de una declaratoria de guerra”.

Aunque tarde, el gobierno del presidente Obama finalmente se decidió a calificar de “irresponsable” toda esta farsa diplomática motivada por las ínfulas de Lula y sus correligionarios que, a lo largo de toda esta crisis, no sólo han perdido el duelo, el pulso y el prestigio, sino algo prácticamente irrecuperable : la mismísima razón. +++



El ilusionista

El ilusionista

VICENTE TORRIJOS R.

El canciller ecuatoriano, Fander Falconí jura y vuelve a jurar que su gobierno bolivariano obtuvo un triunfo rotundo sobre el colombiano en los últimos días.

Arrastrado por la necesidad de mostrar avances en sus recortadas gestiones, el Canciller presume que Colombia se vio obligada a firmar la declaración final de Bariloche arrastrada por la impecable lógica política del chavismo quiteño.

A su juicio, la Casa de Nariño se ha comprometido a respetar su versión de Suramérica como ‘zona de paz’, neutralizando, de paso, el uso de las bases militares compartidas con los norteamericanos porque desde ellas no se podrá emprender acciones armadas contra ningún país.

 Alentado por esa “enésima vez” con que el presidente Uribe le ha pedido perdón por haber ejecutado la Operación Fénix, Falconí está que baila de la dicha porque, así las cosas, podría seguir haciéndole exigencias a nuestro buen ministro Bermúdez durante la cita que tendrán en las próximas semanas.

¿Si ellos ya han accedido a tantas cosas, se estará diciendo don Fander, cómo no van a satisfacernos también en eso de indemnizarnos, darnos a conocer los pormenores de la susodicha operación, dejar de vincularnos a las Farc y, lo mejor de todo, cómo no van a firmar unas garantías jurídicas de que jamás volverán a usar la fuerza a nivel extraterritorial amparándose en el derecho a la legítima defensa ?

Emocionado, además, porque varios medios de comunicación están mostrando a su gobierno como flexible, proclive al diálogo y más interesado que ninguno en la normalización, el presuntuoso Canciller estará frotándose las manos porque al fin podrá anunciarle al mundo que al estar Colombia debidamente sometida a sus condiciones, doblegada y dócil, se ha hecho merecedora a que Correa dé la orden de reanudar las relaciones.

Guiado también por los sabios consejos de sus aliados del Polo Democrático y de Colombianos por la Paz, Falconí podrá darse, paralelamente, a la tarea de montar ‘bases de paz’ en la frontera, rendir culto a los heroicos insurgentes de la guerra de liberación en Colombia, y cooperar con su líder natural, el comandante Chávez, en la tarea de intervenir en las elecciones presidenciales hasta donde sus fuerzas lo permitan con tal de lograr la paz y la reconciliación que los colombianos tanto anhelan.   +++



Telaraña

Telaraña

 VICENTE TORRIJOS R.

 Ha llegado la hora de ser conscientes de varias cosas.  Primero que todo, a Chávez se le ha ocurrido crear lo que en sus propias palabras es un “Plan Político” para nuestro país.

 Ese Plan Político consiste en convertir “la paz de Colombia en una política de Estado para Venezuela”.  Habrase visto.

 Semejante política de Estado se basa en múltiples iniciativas, pero ante todo en “operaciones informativas” (desde anuncios en los diarios hasta agitación de todo tipo) para “liberar a los colombianos de la oligarquía criolla y del yugo norteamericano”.

 Como se sobreentiende, liberar significa financiar, promover y estimular justamente eso : movimientos de liberación de todo tipo y que combinen todas las formas de lucha. 

 Ese movimiento de liberación estará fundado en “la red de amigos de la revolución bolivariana, que en Colombia son muchos”. 

 Red de amigos (muy influyentes unos, peones de brega otros) que, como es apenas obvio, tendrán que estar bien financiados para que lideren opinión, emprendan campañas electorales, contagien a todos los sectores de la sociedad y del Estado, y se extiendan transversalmente como una gran coalición antiuribista de la que puedan hacer parte también organizaciones como las Farc y el Eln, en tanto actores clave “del intercambio humanitario, la solución negociada del conflicto, la reconciliación y la paz”.

 Red de amigos que, por supuesto, tendrá que estar apoyada desde afuera por los gobiernos de la Confederación Bolivariana, gobiernos que harán también su aporte a la desestabilización del régimen pro-imperialista montando “bases de paz” en las fronteras, convocando a disparatados “referendos continentales” en contra de la presencia yanqui en Colombia, y emplazando al Gobierno Nacional por haberse convertido en “la principal amenaza” para los destinos de la región.

 Desestabilización que comenzó hace tiempo con el amparo y la promoción del terrorismo pero que ha de continuar ahora mediante la deslegitimación de la cooperación militar con los Estados Unidos, la exigencia de “garantías jurídicas” de que Colombia no emprenderá acciones de legítima defensa anticipada, y el enjuiciamiento al país como parte de un “contencioso” con Ecuador y Venezuela, tal como lo llama el imaginativo asesor de Lula, Marco Aurelio García.

 Se trata, pues, de una ingeniosa escalada de intervencionismo expansionista y conspirador que se estrella, claro está, con el formidable aparato estratégico colombiano cuyo pensamiento, ejecución y proyección ha superado y supera, con mucho, las desesperadas maniobras del Coronel y sus secuaces.   +++



Complicidad y complacencia

Complicidad y complacencia

VICENTE TORRIJOS R.

Entrevista concedida al diario La Tercera, de Santiago de Chile.

 

¿Cómo evalúa usted la gira del Presidente Uribe : tuvo resultados positivos o negativos ?

La gira fue absolutamente tardìa e improvisada, pero tambièn era imperiosamente necesaria.  Tardìa, porque el gobierno colombiano dejò un vacìo diplomàtico que Chàvez llenò de inmediato cuando puso de su lado a Lula da Silva y Bachelet con el fin de pedirle explicaciones a Uribe acerca del acuerdo de cooperaciòn militar con los EE UU.

Por otra parte, la gira será completamente inútil si no tiene continuidad, es decir, si el gobierno colombiano no se decide de una vez por todas a enfrentar a fondo esta amenaza, sin descartar ninguna opción, y en todos los escenarios : Oea y Grupo de Rìo, pero, principalmente, Corte Penal Internacional y Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

¿Cómo afecta a Colombia este acuerdo con EE UU respecto a su relación con la región ?

Colombia y EE UU se sienten ahora mutuamente respaldados para contener y disuadir a Chàvez de emprender cualquier aventura militar y le están poniendo lìmites contundentes a su complacencia con el narcoterrorismo de las Farc y el Eln. 

En otras palabras, se trata de un señal inequìvoca de que Colombia no tolerarà la intromisiòn de la Alianza Bolivariana en sus asuntos internos y de que apelarà, ahora con mejores herramientas y cuando lo estime oportuno, al principio de legìtima defensa ampliada con el fin de perseguir a los terroristas, especialmente a aquellos que estàn gozando de refugio por parte de gobiernos còmplices del vecindario.

¿Qué piensa de los dichos de Chávez de que el acuerdo podría generar una guerra en la región ?

El ciudadano común, tanto en Colombia como en Venezuela, ya es plenamente consciente de la complicidad de Chávez con las Farc.  Esa connivencia es, de hecho, un acto de agresiòn contra la poblaciòn colombiana, y Colombia tiene todo el derecho a rechazar las agresiones, tanto las inminentes como las no inminentes. 

Dicho de otro modo, Colombia y los Estados Unidos, con el apoyo de los paìses libres de Amèrica, estàn librando una guerra contra el narcoterrorismo, y lo mejor que podrìan hacer los presidentes Chàvez, Ortega, Correa y Morales es sumarse a ese noble propòsito colectivo.

Porque si ellos se sienten amenazados cuando Colombia y los Estados Unidos persiguen a las Farc, o al Eln, la conclusión es muy simple : las Farc y el Eln son socios no-gubernamentales de la Alianza Bolivariana.   +++